Cuba marcó las discusiones de la XXXIII Asamblea General de la OEA ayer, pese a que su caso no estaba en la agenda, luego que Estados Unidos pidió apoyo a los demás países americanos para presionar al gobierno de Fidel Castro a abrirse a la democracia.
Cuba no participa de las deliberaciones de la Organización de Estados Americanos desde 1962, cuando fue suspendida del organismo hemisférico tres años después del triunfo de la revolución encabezada por Castro.
Sin embargo, la OEA no ha logrado consensuar una declaración sobre la situación en la isla, que fue ampliamente criticada hace unas semanas, cuando Cuba sentenció a 75 disidentes a largas penas de cárcel y ejecutó a tres secuestradores de un ferry que intentaron infructuosamente llegar a Estados Unidos.
"La gente de Cuba está mirando cada vez más a la OEA para que la ayude en la defensa de sus libertades fundamentales contra los atropellos de la única dictadura de nuestro hemisferio", dijo el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, en la reunión anual del organismo que se realiza en la capital chilena.
EU y Chile dieron por superadas sus diferencias por la intervención norteamericana en Irak, tras una reunión entre el presidente Ricardo Lagos y el secretario de Estado de EU.
A su llegada al Palacio Presidencial La Moneda, Powell fue recibido por una cincuentena de manifestantes, que fueron disueltos en pocos minutos por la Policía y sin poder acercarse a menos de 50 ó 60 metros, que gritaban consignas en favor de Cuba y contra EU, y portaban carteles con la figura de Castro y banderas cubanas.
Por otro lado, hoy se ratificará la Convención Interamericana contra el Terrorismo, lo que hará que dicho instrumento entre en vigor inmediatamente, anunció ayer el canciller nicaragüense Norman Caldera. Hoy concluye la Asamblea General de la OEA.
El canciller de Venezuela, Roy Chaderton, denunció ayer ante la Asamblea General de la OEA la "dictadura mediática" y el creciente racismo que evidencian los medios de comunicación venezolanos.
Por su parte, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) advirtió ayer que la libertad de prensa en Venezuela está a punto de desaparecer, "como ha ocurrido en Cuba", según el ex presidente del organismo continental, Jorge Fascetto.
Por otra parte, la canciller colombiana, Carolina Barco al intervenir en la sesión dijo que la violencia y la inseguridad en su país, sustentadas por el narcotráfico y el terrorismo, sólo podrán combatirse con el apoyo de la comunidad internacional. También manifestó que es necesario "ampliar la presencia del Estado y la seguridad para todos los ciudadanos"".