Un alto diplomático estadounidense se reunió ayer con el dirigente palestino, Ahmed Qorei, de quien se prevé que sucederá a Mahmud Abbas en el cargo de primer ministro, para transmitirle que recibirá el apoyo de Washington si consigue mejorar la seguridad y detener los ataques anti-israelíes, anunció el departamento de Estado.
El consul general estadounidense en ejercicio en Jerusalén, Jeffrey Feltman, se encontró con Qorei (alias Abu Ala) poco antes de que Yasser Arafat anunciara al Comité Ejecutivo de la OLP que había aceptado su propuesta de reemplazar a Abbas.
"El consul general en ejercicio, Feltman, dijo claramente lo que hemos dicho en público y en privado, es decir que el primer ministro debe actuar sobre la seguridad y que por el momento es nuestra principal preocupación", declaró el portavoz del departamento de Estado, Richard Boucher.
El lunes por la mañana la Casa Blanca se abstuvo de expresar una preferencia acerca de la opción sobre el nuevo primer ministro palestino, pero insistió en la importancia de darle los medios necesario para luchar contra la violencia.
Para Washington la prioridad es que el nuevo primer ministro tenga "la autoridad para hacer retroceder al terrorismo", afirmó el portavoz de la presidencia estadounidense, Scott McClellan. "Esto significa que es necesario reagrupar a todas las fuerzas de seguridad bajo el control del primer ministro", dijo.
Por su parte, Israel está dispuesto a tratar con Qorei, aunque persiste la inquietud por sus vínculos con Yaser Arafat, informaron ayer asesores del primer ministro Ariel Sharon.
El gobierno de Israel dijo al principio que no pensaba negociar con un reemplazante del primer ministro Mahmud Abbas que tuviese el apoyo de Arafat. Abbas renunció durante el fin de semana, luego de perder una pugna de poderes con Arafat.
Qorei dijo que "no piensa estar bajo el dictado de Israel"", y que sólo lo guiará el interés nacional palestino. Aunque no brindó detalles, se espera que Qorei se atendrá a la política de Abbas, quien se negó a reprimir a grupos extremistas por temor a desatar una guerra civil.
Ayer, el político palestino se dirigió a la sede de la gobernación del distrito de Ramala, la "Mukata", para conversar con el presidente de la ANP, Yasser Arafat, quien le encomendó la formación del Gobierno.