Mundo

EU pierde terreno

Con la excepción de Cuba y Haití, la democracia ha florecido.


VIENEN problemas para el tío Sam en su propio patio. Y no son menores.
Se trata de una de las más importantes y aún poco cubiertas noticias del mundo en 2006. George Bush perdió América Latina.
Mientras el gobierno de Bush se ha dedicado a emprender guerras en Irak y Afganistán, las relaciones entre Estados Unidos y los países de Latinoamérica se han convertido en un dolor de úlcera, el peor en muchos años.
Virtualmente cualquiera que preste atención a los sucesos que han ocurrido en Venezuela, Nicaragua, Perú, Bolivia y de distintas maneras en México, Argentina y Brasil, llega a la misma conclusión: hay una ola de profundo sentimiento antiestadounidense que se extiende desde la frontera con Texas hasta la Antártica.
Y casi todos creen que las cosas pueden empeorar.
Bush lanzó su llamada "guerra contra el terrorismo" y redescubrió la utilidad de aliados como el Reino Unido.
Mientras la atención de Washington se volcó en Al Qaeda, el Talibán, Irak y ahora Irán, los votantes latinoamericanos han estado eligiendo gobiernos de izquierda.
A veces se trata de la implacable izquierda "antigringos", que no simpatiza con la visión de mundo de George Bush, y que refleja a un continente con la mayor diferencia entre ricos y pobres.
El próximo país que podría quedar en manos de un político populista y antiestadounidense es Perú.
Los votantes van a las urnas el próximo 9 de abril para elegir presidente y Congreso.
Ollanta Humala es el candidato que encabeza las preferencias, un ex militar que lideró un frustrado levantamiento en octubre de 2000.
Con todo, las encuestas en Perú no son completamente confiables porque en ocasiones no representan la opinión de los votantes pobres que viven en las zonas agrícolas.
Pero ése es el punto. Los peruanos de bajos ingresos que habitan el campo constituyen la columna de apoyo de Humala y precisamente por eso Humala está confiado en que puede llegar a la presidencia.
Y si eso ocurre, habrá más úlceras en Washington.
Nicaragua está cerca de mi corazón. Lo que ha pasado ahí en los últimos 20 años resume las fallas de la política estadounidense en Latinoamérica.
Como joven reportero viajé a través de Nicaragua presenciando la caída del gobierno sandinista de izquierda liderado por el revolucionario Daniel Ortega.
Durante años Ortega fue el enemigo número uno de Washington, el último "coco". El padre del presidente Bush, George Bush, fue un jugador clave en la lucha contra Ortega y los sandinistas.
Bush padre había sido director de la Central Nacional de Inteligencia (CIA) y el vicepresidente de Ronald Reagan, antes de convertirse en el jefe de gobierno de los Estados Unidos en 1989.
  • El presidente George W. Bush asumió el poder declarando que América Latina era una prioridad. Eso no es sorprendente. Ha sido una prioridad para cada gobernante estadounidense desde James Monroe en 1823, cuya "Doctrina Monroe" estableció que los países europeos debían mantenerse al margen de los asuntos de la región.


fecha edicion
old id
229397
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América