Estados Unidos prometió ayer seguir esforzándose por restablecer la ley y el orden en Irak, mientras una pequeña ciudad del sur se convertía en la primera en hacer la transición del mando militar a una autoridad civil. Ansioso tanto por reactivar la economía como por restablecer la ley y el orden, el nuevo administrador civil estadounidense prometió resolver pronto la falta de seguridad en Bagdad.
"Hay un problema grave de ley y orden, continuaremos atendiéndolo. Pero poniendo las cosas en perspectiva, éste no es un país en anarquía, la gente está atendiendo sus asuntos, están haciendo sus vidas", dijo Paul Bremer en una conferencia de prensa. Además, prometió retirar de los puestos de mando a todos los funcionarios del ex partido Baas.
En el sur de Irak, el Ejército británico traspasó el manejo de la ciudad portuaria de Umm Qsar a una autoridad civil iraquí, en la primera transferencia de poder desde el fin de la guerra. Se prevén realizar en la ciudad la próxima semanas elecciones que marcarían el renacimiento de la democracia en Irak.