En vista de la oposición mundial, Estados Unidos redujo su demanda de inmunidad total para las fuerzas de pacificación estadounidenses ante el primer tribunal permanente de crímenes de guerra, y propuso en cambio una exención de un año.
La propuesta norteamericana representa un cambio significativo en la campaña del presidente George W. Bush de proteger a sus compatriotas de acusaciones frívolas o políticas ante la nueva Corte Internacional en lo Criminal, y mejora las posibilidades de un compromiso en el Consejo de Seguridad.
Los miembros del consejo, que tratan de lidiar con la amenaza estadounidense de poner fin a la fuerza de paz en Bosnia el 15 de junio si no recibe inmunidad, saludaron la propuesta de Estados Unidos pero dijeron que no era suficiente.
De todos modos, reinó un alivio generalizado ante el cambio de actitud de Washington. Hemos saludado el enfoque constructivo de Estados Unidos de por lo menos trabajar junto con los demás miembros, afirmó el embajador de Mauricio, Jagdish Koonjul. Eso es positivo comparado con la semana pasada, y la semana previa, cuando ni siquiera querían hablar sobre la Corte. "Creo que estamos avanzando".
El embajador británico ante la ONU, Jeremy Greenstock, actual presidente del consejo, calificó la propuesta estadounidense como base equitativa de discusión.