MILES DE palestinos se han apresurado a ocupar los territorios evacuados por el Ejército israelí en la Franja de Gaza, donde han quemado sinagogas y celebrado el fin de 38 años de ocupación.
La multitud, eufórica y descontrolada, entró en los asentamientos evacuados antes siquiera de que el último de los soldados israelíes hubiera abandonado la Franja de Gaza poco después del amanecer, en una muestra de júbilo por el ansiado fin de la ocupación.
Como primera muestra de satisfacción, y también venganza, los palestinos prendieron fuego a varias de las sinagogas que habían quedado en pie, que ordenó hoy demoler hoy la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para erosionar cualquier símbolo de la presencia israelí en Gaza.
En un principio estaba previsto que la población palestina no entrase en los asentamientos durante 72 horas, hasta que la ANP hiciera un estudio de la situación y desplegara sus fuerzas de forma ordenada.
Pero la multitud pudo más que los planes, y miles de palestinos entraron para festejar y saquear cualquier objeto de entre las ruinas de las más de 1,800 viviendas demolidas por el Ejército antes de completar su retirada.
"La misión ha sido cumplida, ha concluido una era", se limitó a decir el general de brigada Aviv Kojabi, el último militar israelí en salir de Gaza.
Del lado israelí de Kisufim, Kojavi echó el cerrojo al paso fronterizo e izó con sus soldados la misma bandera que horas antes había arriado de la comandancia general del Ejército en la franja.
"A partir de ahora -agregó el alto mando- la Autoridad Nacional Palestina tiene la responsabilidad de lo que ocurra en Gaza. Nosotros la tenemos por el futuro de nuestra población".
Lo que ocurre en Gaza es el reflejo de las numerosas banderas verdes del movimiento HAMAS y amarillas de Hizbolá, que entraron antes del amanecer en los asentamientos evacuados, en una demostración de fuerza y sentimiento de victoria por parte de las organizaciones radicales rivales al movimiento gobernante Al Fatah. Pero para los palestinos no había rivalidades, sino regocijo.
"Hoy es un día para la felicidad y el regocijo del que nuestro pueblo ha sido despojado en el último siglo", manifestó el presidente palestino, Mahmud Abbas, quien también recordó el largo camino por delante hacia la independencia.
A la vez, denunció que lo que ha ocurrido en Gaza los últimos 38 años ha sido "agresión, injusticia, humillación, muerte y colonización".
Los palestinos comenzaron a desmantelar las sinagogas que se encuentran en las ex colonias israelíes de la Franja de Gaza después de la partida de los soldados israelíes.
Una gran excavadora comenzó la demolición de la sinagoga en la colonia de Netzarim.
Anteriormente, el edificio había sido incendiado por jóvenes palestinos que penetraron en Netzarim al sur de la Franja de Gaza, indicó la misma fuente.
Euforia y venganza palestina luego de 38 años de ocupación
Las zonas evacuadas fueron invadidas por la población, que celebraba la salida de los israelíes.