Los satélites europeos de observación astronómica Planck y Herschel, destinados a indagar en el origen del universo, partieron al espacio a bordo de un cohete Ariane-5 desde la base de Kurú, en la Guayana francesa.
El despegue de la lanzadera se produjo sin ninguna complicación, según la Agencia Espacial Europea (ESA).
Veinticinco minutos más tarde, los satélites iniciaron su recorrido para alcanzar su punto orbital, situado a unos 1,5 millones de kilómetros sobre la Tierra.