Cuadrillas de trabajadores intentaban ayer despejar caminos y vías ferroviarias que quedaron cubiertas de troncos de árboles y escombros, luego que una feroz tormenta desató ventarrones que mataron a 34 personas y dejaron a cientos de miles sin electricidad en Europa.
Las ráfagas que sobrepasaron los 160 kilómetros por hora causaron por lo menos 11 muertes el domingo en Alemania, incluyendo cinco personas que fallecieron en accidentes en el noroeste del estado de Renania del Norte-Westfalia. La intensidad de los vientos disminuyó ayer, luego que arrancaron árboles y soltaron las amarras de los botes durante la noche del domingo.