Holanda se convertirá el lunes en el primer país del mundo que reconoce la eutanasia como un acto legal, aunque sometido a estrictas condiciones, con la entrada en vigencia de la ley adoptada en abril de 2001. El Senado holandés adoptó la ley el 10 de abril de 2001, confirmando la aprobación precedente de la Cámara Baja, que había aprobado la legislación sobre la eutanasia --una "primicia" mundial-- por 104 votos a favor y 40 en contra, en noviembre de 2000.
Los tres partidos de la coalición gubernamental, socialdemócrata, liberal y reformador, se pronunciaron en favor de la ley, a la que se opusieron la democracia cristiana y los pequeños partidos de la derecha religiosa. La ley holandesa estipula que los médicos pueden practicar la eutanasia a condición que respeten criterios estrictos:
El médico debe tener la convicción de que se trata de un pedido manifestado por el paciente después de profunda reflexión. El paciente debe estar en una situación médica sin salida y padecer sufrimientos insoportables. Asimismo, el médico debe consultar por lo menos a otro galeno, que dé un diagnóstico independiente.
Cada eutanasia practicada deberá ser señalada a una comisión compuesta por un jurista, un médico y un especialista en cuestiones de ética. Esta comisión tiene a cargo verificar que los anteriores criterios fueron respetados. Si estima que un médico no ha respetado dichos criterios, la comisión entrega sus conclusiones a la justicia, que puede en tal caso iniciar procedimiento judicial contra el médico.