El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jeh Johnson, anunció que evaluará poner fin a los centros de detención para inmigrantes gestionados por empresas privadas y en donde todavía viven parte de los indocumentados centroamericanos que llegaron al país en verano de 2014.
La decisión de Johnson se produce más de una semana después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció que acabará con las cárceles privadas del país tras concluir que ese tipo de gestión en los penales acarrea más incidentes de seguridad y desprotección que los dirigidos por la Oficina Federal de Prisiones.
En un comunicado, Johnson anunció que el viernes adjudicó al Consejo de Seguridad Interna (parte del gabinete de la Casa Blanca) la misión de evaluar el cierre de los centros de detención privados para inmigrantes, pero la conclusión del grupo de expertos no se conocerá hasta el mes de noviembre.