Datos
- Al menos 22 vuelos fueron cancelados. Algunos turistas acamparon en el aeropuerto internacional de Los Cabos esperando salir antes de la tormenta, pero no fue posible.
Residentes y turistas de la península de Baja California salieron de los refugios para evaluar los daños causados por el huracán Odile, mientras aún llovía y el viento soplaba con fuerza sobre el área vacacional de Los Cabos.
El huracán dañó seriamente los vestíbulos y fachadas de varios hoteles, dejando ventanas rotas y calles llenas de residuos. Las ventanas del Hotel Westin estallaron en pedazos.
La zona está plagada de complejos hoteleros que se levantan entre pequeñas comunidades pesqueras y barrios humildes. Muchas de las viviendas no están preparadas para soportar huracanes.
Los meteorólogos predijeron una peligrosa tormenta con grandes olas, así como intensas lluvias.