Las autoridades de Pakistán se movilizaron ayer para evitar la primera gran manifestación contra el deseo del presidente Pervez Musharraf de permanecer cinco años más en el poder mediante un controvertido referendo.
El gobierno provincial de Punjab emitió un aviso prohibiendo una protesta en "caravana" que encabezaría el partido islámico Jamaat-i-Islami (JI) desde Lahore, capital de Punjab, hasta Rawalpindi, cerca de Islamabad, porque la manifestación podría causar problemas de tránsito.
Directivos de Jamaat dijeron que varios líderes de su organización fueron detenidos la madrugada de ayer cuando la policía trató de entregar una orden de arresto domiciliario al jefe de partido, Qazi Hussain Ahmed.
La sede de Jamaat en Lahore fue rodeada por efectivos de la policía con orden de arrestar a cualquier persona que intentara abandonar el local, dijeron testigos.