Cuando faltan por escrutar 275 de las 21.111 mesas electorales habilitadas para la votación, Morales ha logrado la mayoría absoluta en las urnas, con 1.534.671 sufragios a su favor.
Aún perdiendo la votación en las mesas restantes, que como máximo podrían representar 82.500 votos más en su contra, pues en cada una solamente pueden votar 300 personas, Morales obtendría el 52, 3% de respaldo popular, según cálculos extraoficiales.
Morales comenzó a definir los detalles de la transmisión de mando, prevista para el próximo 22 de enero, junto al actual presidente, Eduardo Rodríguez, al que presentó las comisiones encargadas para la transición.
La posesión se realizará en el Congreso Nacional de La Paz en un acto al que fueron invitados 130 mandatarios, pero al que también asistirán premios Nobel comprometidos con las luchas sociales y dirigentes de organizaciones populares, a pedido de Morales.
Adicionalmente, se organizará un acto popular y simbólico en la histórica plaza San Francisco de La Paz, escenario habitual de multitudinarios mítines sindicales, para que Morales asuma el poder en una concentración de masas.
Tras consensuar estos preparativos con Rodríguez, Morales ofreció una rueda de prensa para expresar su gratitud al Fondo Monetario Internacional (FMI) por condonar el total de la deuda boliviana con ese organismo.
A su juicio, la decisión del FMI de dar de baja una deuda de 222 millones de dólares también fortalece a la democracia boliviana.
Evo Morales afirmó que realizará un reclamo a los organismos financieros internacionales para que condonen la deuda externa boliviana, que es de alrededor de 4.800 millones de dólares.
"Vamos a seguir planteando a otros organismos internacionales que deberán dar una total condonación la deuda externa", apuntó el líder político boliviano.