La primera comprende sus primeros tres años de gestión y la segunda comenzó en 2009, tras su reelección y la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado. Según Lazarte, la primera fase fue "puramente política" y "extremadamente conflictiva", pues estuvo marcada por la confrontación del Gobierno con la oposición autonomista afincada en las regiones del noreste amazónico, el oriente y el sur, y conocida como "media luna", ahora desarticulada.
Agregó que en la segunda fase, "menos política e ideológica", el Ejecutivo dio un "giro" para intentar acercarse a los sectores con los que estuvo enfrentado antes, lo que le supuso rupturas con aliados que hoy le reclaman que cumpla con la Constitución.
En esta etapa, Morales también comenzó a enfrentar los mismos problemas que tuvieron los anteriores Gobiernos: los conflictos sociales, escándalos de corrupción y peleas internas en su partido.
El conflicto que tuvo un mayor costo para Morales fue su enfrentamiento con los indígenas amazónicos del parque nacional Tipnis por la construcción de una polémica carretera que partirá en dos esa reserva ecológica, lo que "ha debilitado el aura" indigenista del mandatario, según Lazarte.
A su juicio, el presidente está en una situación difícil, pues perdió "a los antiguos aliados, pero tampoco puede ganar nuevos" porque no ha logrado convencer a la clase media ni tampoco "completamente" a los empresarios.
Con todo, consideró que la ventaja de Morales es la debilidad de una oposición casi inexistente y que no logra articularse para hacerle frente, además del respaldo mayoritario en el occidente.
El gobernante ha evitado confirmar su postulación a los comicios de 2014 para un periodo hasta el 2020, pero sí ha defendido su derecho a un tercer período con el argumento de que su primer mandato no cuenta porque aún no estaba en vigor la nueva Carta Magna, lo que rechaza la oposición.
También repite recurrentemente a sus seguidores que no han llegado al Palacio de Gobierno como "inquilinos", sino "para siempre" o al menos por 500 años, en alusión al periodo en que, según el mandatario izquierdista, los indígenas fueron excluidos.
Con todo, Morales comenzará su octavo año de Gobierno con un revés político debido al triunfo del opositor Carmelo Lens en las elecciones a gobernador de la región amazónica de Beni, en las que fue derrotada la oficialista Jessica Jordan, exMiss Bolivia.