El presidente de Bolivia, Evo Morales, promulgó la Ley de Armas, con la que el Gobierno del país andino busca regular la tenencia de armas de fuego y luchar contra el tráfico ilícito, pero ante todo, “preservar y garantizar la vida de los bolivianos”.
La nueva normativa, la primera de estas características que se aprueba en Bolivia, “busca fundamentalmente preservar y garantizar la vida de los bolivianos”, afirmó este lunes el ministro de Defensa, Rubén Saavedra.
“Se busca mejorar las condiciones de seguridad de la población, garantizar la convivencia pacífica y la vida de las personas, va a permitir reducir los índices de violencia que se están presentando en el país y seguramente va a minimizar tráfico de armas que se produce en nuestro territorio”, aseguró el ministro.
El texto legal abre un programa de registro y de desarme voluntario que da a los ciudadanos seis meses para registrar sus armas de fuego ante las autoridades, o incluso entregarlas a cambio de incentivos.
La autorización, control, registro y fiscalización de la importación y fabricación de armas de fuego, municiones y explosivos es, según la norma, “competencia privativa del Gobierno” boliviano, explicó Saavedra. Las armas de todo tipo que los ciudadanos tengan en sus domicilios deberán ser registradas ante el Registro General de Armas de Fuego, Municiones y Explosivo.