Salim Hamdan, ex conductor de Osama bin Laden en Afganistán, se declaró "no culpable" de los cargos de terrorismo por los que se le juzga en un tribunal militar especial en Guantánamo.
Hamdan está acusado de conspiración y de suministrar material de apoyo a terroristas, cargos por los que puede ser sentenciado a cadena perpetua.
El yemení será el primer acusado ante un tribunal de crímenes de guerra de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial.
Al juicio, que se espera que dure tres o cuatro semanas, han sido llamados a declarar más de 20 testigos.
El tribunal estará compuesto por cinco miembros elegidos entre una selección de 13 oficiales estadounidenses y el veredicto se decidirá por mayoría de dos tercios.
Hamdan, que recibía un salario de $200 como chofer de Bin Laden, fue capturado por el ejército afgano en noviembre de 2001 y entregado luego al ejército estadounidense.
En mayo de 2002 fue llevado a Guantánamo y, al poco tiempo, se convirtió en uno de los primeros prisioneros en enfrentar acusaciones de crímenes de guerra.
Los abogados defensores alegan que no era más que un simple empleado de la flota de autos que tenía Bin Laden.