La ex esposa de un espía cubano pretende el embargo de un pequeño monomotor del gobierno cubano, utilizado la semana pasada por ocho personas que huyeron de la isla, para cobrar parte de una millonaria compensación que le concedió la justicia estadounidense, indicó ayer su abogado.
Un juez de Miami condenó en 2001 al gobierno de Cuba pagar una indemnización de 7.1 millones de dólares a Ana Margarita Martínez, quien se casó con Juan Pablo Roque ignorando que éste era una espía de La Habana.
El magistrado declaró que, por ello, la relación sexual mantenida en el matrimonio era considerada como una violación. Roque fue encausado en 1989 como miembro de una red de espías cubanos, que intentaba infiltrarse en la comunidad anticastrista de Miami.
Fernando Zulueta, abogado de la mujer, interpuso el lunes por la tarde en Miami una demanda para que "se subaste el avión, y con los fondos obtenidos pagar parte de la indemnización", explicó a la AFP.
El avión, un pequeño y viejo aparato de fumigación de fabricación rusa, se encuentra estacionado en el aeropuerto de Key West (Florida), y es reclamado por las autoridades cubanas.
"El avión vale muy poco, pero su subasta sería simbólica, un mensaje a Fidel Castro de que debería pagar sus deudas, empezando por la que tiene contraída con Ana Margarita", dijo el letrado. La mujer no ha recibido un centavo de la indemnización que se le concedió.