El Tribunal provincial de Osijek, en el este de Croacia, condenó ayer a 12 años de cárcel al ex militar croata Nikola Ivankovic por un crimen de guerra cometido contra civiles serbios en 1991.
Ivankovic fue hallado culpable de pertenecer a un grupo de croatas que, en una acción de venganza, asesinaron a 19 civiles serbios en la aldea de Paulin Dvor, incendiándolos vivos.
El tribunal decidió poner en libertad al segundo acusado, el ex militar Enes Viteskic, al considerar que los indicios existentes no son suficientes para probar su participación.
Los responsables de crímenes de guerra de alto rango cometidos en este país deben ser juzgados por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), mientras que los tribunales croatas se encargan de juzgar a los acusados "menos importantes".
Según análisis de la Organización de Seguridad y Cooperación de Europa, en los juicios del 2002, el 83% de los serbios acusados fueron hallados culpables, mientras sólo el 18% de los croatas.