El ex ministro de Transporte y ex jefe del Ejército, Shaul Mofaz, ha decidido romper el boicoteo de Israel al movimiento islamista Hamás y reunirse con cualquiera de sus líderes que esté dispuesto a verle.
Mofaz, uno de los halcones de la política israelí, dijo parafraseando a Winston Churchill durante la Segunda Guerra Mundial que está dispuesto a "hablar con el mismo diablo si ello trae la paz", informó la radio pública israelí.
Israel, EE.UU. y la Unión Europea boicotean a HAMAS mientras éste no cumpla las tres condiciones que le puso el Cuarteto de Madrid en 2006 tras ganar las elecciones legislativas palestinas: apartarse del camino de la violencia, reconocer a Israel y aceptar los acuerdos de paz firmados en el pasado.
El domingo, el número dos del partido de oposición Kadima levantó una gran polémica al presentar un plan de acción destinado a reactivar el proceso de paz de Oriente Medio, y que establecía la declaración en el plazo de un año de un estado independiente palestino y de fronteras provisionales en el 60 por ciento del territorio de Cisjordania.
También abogaba por hablar con el movimiento islamista, responsable de decenas de atentados suicidas en Israel desde 1994 a 2007, en una tendencia que rompe abiertamente el consenso entre los principales partidos con representación en el Parlamento (Kneset).
Hasta ahora, uno de los políticos israelíes más radicales en su actitud hacia HAMAS y los palestinos, Mofaz, alegó que si este movimiento vence en las próximas elecciones en la ANP, a celebrarse en 2010, él estará dispuesto a hablar con ellos.
"Si los (actuales) líderes de HAMAS, a cuyos dirigentes yo he matado, quieren sentarse a hablar conmigo, lo haré", aseguró al Canal 10 de la televisión.
Hamás respondió el domingo al aperturismo de Mofaz con un "no" rotundo, pero los allegados del ex ministro que tratan de promover la entrevista creen que no es imposible.
Entre los nombres que barajan como posible interlocutor está el de Mahmud A-Zahar, dirigente islamista en la franja de Gaza, aunque antes la oficina de Mofaz verificará si la ley israelí, que tipifica a Hamás como organización terrorista, no impide este tipo de encuentros.