Los paraguayos acudieron a las urnas de forma pacífica a emitir el voto que cambiaría el destino del país.
Con el voto, la ciudadanía decidió el final de 61 años de gobierno del Partido Colorado.
Decidieron que el ex obispo Fernando Lugo, era el escogido para ocupar la silla presidencial en Paraguay.
Panamá América contactó al periodista Edwin Bridez, de ABC Color, quien señaló que los comicios se realizaron con tranquilidad y sin actos de violencia, además se originaron algunos incidentes menores, pero que no riñeron con la paz que hubo en el país.
Según los datos proporcionados por Bridez,el ex obispo, Fernando Lugo del Partido Alianza Patriótica (APC), contaba con 39.97% de los votos, mientras que Blanca Ovelar del Partido Colorado, contaba con 31.51% de los sufragios emitidos, y Lino Oviedo, 21.80%, ya se habían escrutado 14 mil mesas.
Estas cifras proporcionadas por el conteo rápido realizados por el Tribunal Superior Electoral.
Declaración.
Ante los primeros resultados presentados por las autoridades electorales, Lugo se dirigió a un grupo de seguidores señalando que "los pequeños también estamos capacitados para vencer".
En la sede de su campaña electoral en Asunción ante miles de seguidores, dijo que "son culpables de la alegría de la mayoría del pueblo paraguayo hoy".
"Gracias por acompañarnos desde el inicio en esta experiencia pequeña de escuchar a la gente, en esta experiencia humilde, modesta", declaró el ex obispo.
Agregó, interrumpido por los gritos y vítores de sus seguidores: "Quiero decirles que este es el Paraguay que yo sueño, el Paraguay con muchos colores, el Paraguay de todos los rostros".
"Hoy más que nunca les quiero asegurar que este Lugo, que tiene corazón les quiere mucho", dijo para cerrar su improvisado discurso el candidato de la APC.