El ex presidente de EU, George Bush llegó ayer a México para reunirse con el mandatario mexicano, Vicente Fox, en un intento por superar las diferencias entre ambos países originadas por el rechazo de México a apoyar un ataque a Irak.
Bush aterrizó en el aeropuerto de Toluca (Estado de México) hacia el mediodía, donde era esperado por numerosos periodistas. El ex presidente expresó al mandatario de México el "profundo cariño" de su hijo y afirmó que este sentimiento se mantiene pese a las divergencias entre ambos países sobre la crisis iraquí.
Bush padre transmitió este mensaje a Fox durante un encuentro privado en la residencia presidencial de Los Pinos de la capital mexicana, adonde llegó ayer el ex gobernante estadounidense para participar en una reunión de empresarios.
Sin embargo, el canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, aclaró que el ex presidente no viajó a México como "emisario" de su hijo y actual gobernante estadounidense, George W. Bush. Derbez, que también acudió a la cita, ofreció una rueda de prensa para explicar el contenido de la reunión.
Myers insistió en que es una "cuestión seria que deberá ser tratada a ese nivel (diplomático)" y subrayó que "podría tener un enorme impacto sobre el lugar donde nos reunimos", en alusión a la sede en Bruselas.