En un intento por responder al clamor ético del electorado independiente, y en preparación para la segunda vuelta del 18 de mayo, el candidato presidencial peronista, Carlos Menem inició una depuración de sus inmediatos colaboradores.
Fuentes menemistas confirmaron ayer que uno de los principales asesores del ex presidente, Eduardo Bauzá, propuso formalmente "el paso al costadn" de la actual cúpula de ese sector interno del escindido peronismo, y que él se incluyó entre quienes deben ser removidos. "Cuando hablamos de caras nuevas, la gente no nos cree. Tenemos que actuar en consecuencia", habría dicho Bauzá en una reunión encabezada por Menem, quien aprobó su propuesta.
Los diarios La Nación y Clarín informan que entre los seguramente apartados de sus actuales puestos de conducción, además de Bauzá, figuran Alberto Kohan, ex secretario de la Presidencia, y el ex titular de la Cámara de Diputados, Alberto Pierri.
Mencionan también a una decena adicional de personajes, entre ellos Ramón Hernández, secretario privado de Menem, sospechoso de ser titular en Suiza de una cuenta bancaria con varios millones de dólares.
Los observadores opinan que el flanco más débil de Menem, que deberá enfrentar en la segunda vuelta al peronista de centroizquierda Néstor Kirchner, son las numerosas denuncias de corrupción que se dirigieron contra su gobierno (1989/99). Menem y Kirchner, entraron ayer a captar votos de otros sectores políticos.