Los ex presidentes Rafael Angel Calderón y José María Figueres pagaron al ministerio de Hacienda unos 48,000 dólares a inicios de noviembre pasado en impuestos por ingresos recibidos entre el 2000-2003 que no reportaron a tiempo.
Con ese pago, ambos ex mandatarios evitaron ser investigados por el delito de defraudación fiscal sancionado con una pena máxima de 10 años de prisión, informó ayer el diario La Nación.
La sanción aplica cuando el ciudadano oculta ingresos al fisco que superen los 15,000 dólares.
Según La Nación, Figueres (1994-1998) pagó en impuestos cerca de 30,000 dólares a las autoridades por ganancias que recibió entre los que destaca la asesoría que dice dio a la firma francesa Alcatel y por la que obtuvo 906,000 dólares.
Calderón (1990-1994), quien tiene prisión preventiva por dos meses, canceló a Hacienda cerca de 18,000 dólares.