El exgobernador de Nuevo México (EE.UU.) Bill Richardson dijo que permanecerá en La Habana hasta tanto pueda ver personalmente a su compatriota Alan Gross, condenado en Cuba a 15 años de prisión por participar en “planes subversivos”.
Richardson declaró a periodistas que mantuvo una conversación con el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, “muy positiva, de tres horas”, pero que éste le dijo que “no iba a ser posible” visitar a Gross.
El exgobernador subrayó que seguirá en Cuba “hasta cumplir” la promesa que hizo a la esposa del contratista estadounidense, Judy Gross, de que lo iba a visitar en la prisión.