La familia del fallecido presidente Salvador Allende se hizo parte en el juicio abierto para esclarecer su muerte y aceptaría una eventual exhumación del cuerpo, pese a estar convencida de que se quitó la vida el 11 de septiembre de 1973, según dijo su hija, la senadora Isabel Allende.
“Como familia, vamos a colaborar y vamos a hacer todo lo que sea necesario, presentar nuestros testimonios y si es necesaria una exhumación nuevamente se hará una exhumación”, dijo la parlamentaria tras cumplir el trámite ser parte en el caso, que lleva el juez especial Mario Carroza.
“Tenemos que dar el ejemplo, si estamos pidiendo que otros actores presten toda la colaboración. Todo lo que sea necesario lo vamos a hacer”, subrayó Isabel Allende, que hasta ahora se había opuesto a una eventual exhumación.
La exhumación fue solicitada por agrupaciones de familiares de víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), que también son parte del juicio.
La familia del mandatario sostenía que el cuerpo ha sido examinado en dos oportunidades.