Más de 50,000 personas marcharon ayer en Moldova para demandar la renuncia del gobierno comunista y la celebración de elecciones anticipadas en el estado ex soviético en medio de crecientes tensiones tras la desaparición de un diputado opositor.
Los manifestantes, airados por lo que consideran los intentos de arrastrar a Moldova de regreso a la esfera de su amo imperial, Rusia, también instaron al gobierno a intensificar la búsqueda de un dirigente de alto rango del Partido Demócrata Cristiano del Pueblo.
Los manifestantes se han lanzado a las calles de Moldova, uno de los países más pobres de Europa, casi todos los días desde enero, cuando el gobierno anunció planes para que los hijos aprendan ruso.