Indonesios musulmanes protestaron ayer para pedir al Gobierno la ilegalización de la secta minoritaria islámica Ahmadiyah, tildada de 'desviada' por el clero.
Miles de miembros de la línea más dura del Islam han exigido que se prohíban sus actividades por ser una agrupación compuesta por supuestos herejes, que van en contra de la religión.