Siete personas están encadenadas a la sede de Gobierno de Guatemala para exigir la renuncia del presidente, Otto Pérez Molina, y de su vicepresidenta, Roxana Baldetti, por un caso de corrupción.
La protesta ocurre dos semanas después de que las autoridades desarticularan una estructura criminal presuntamente liderada por el secretario privado de la vicepresidenta, Juan Carlos Monzón, hoy prófugo de la justicia.
Los manifestantes aseguraron a periodistas que no se retirarán del lugar hasta que el binomio renuncie.