El exjefe del Ejército colombiano Mario Montoya fue interrogado ayer en la Fiscalía como parte de la investigación sobre la autenticidad de una desmovilización en 2006 de supuestos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que está en entredicho.
Montoya, ahora general en retiro y que comandó el Ejército del 2006 a noviembre de 2008, fue interrogado en la sede de la Fiscalía, que lo citó como parte de la investigación por el caso de un supuesto bloque rebelde que depuso sus armas hace cinco años, dijo en diálogo telefónico Álvaro Osorio, jefe de fiscales delegados ante la Corte Suprema. El interrogatorio a Montoya no equivale a una vinculación formal a un proceso ni que vaya a ser detenido por ahora. Solo hace parte de las investigaciones preliminares de la Fiscalía por el caso de la desmovilización.
Los generales activos o en retiro sólo pueden ser investigados por la Fiscal General y juzgados, dado el caso, por la Corte Suprema. Al término de la diligencia, el abogado de Montoya, Andrés Garzón, dijo que “nos fue bien”.