Una investigación militar exoneró ayer a los soldados estadounidenses que mataron por error a un camarógrafo de Reuters el 17 de agosto cerca de una prisión iraquí.
"Aunque se trata de un accidente lamentable, la investigación concluye que el personal del Ejército estadounidense actuó respetando las reglas de combate", indicó un responsable militar.
Mazen Dana, de 41 años, camarógrafo palestino de la agencia Reuters murió a causa de disparos cuando filmaba el exterior de la prisión de Abu Gharib, donde un ataque con mortero había matado a seis detenidos iraquíes. Un soldado habría confundido su cámara con un lanza-cohetes.
Dana fue el decimosegundo periodista muerto en Irak desde el inicio de la guerra en marzo. Cinco de ellos fueron alcanzados por disparos estadounidenses.
Por su parte, Reporteros sin Fronteras (RSF) manifestó ayer su decepción y su indignación por la actitud de Estados Unidos, que "se contenta con simulacros de investigaciones" sobre la muerte en Bagdad del cámara palestino.
"Sea el tiro de obús doblemente mortífero sobre el hotel Palestine o la muerte de Mazen Dana, debida a la confusión de un soldado estadounidense de una cámara con un lanzamisiles, el Pentágono se contenta con simulacros de investigaciones totalmente faltos de transparencia y que no dan ninguna respuesta", indicó el secretario general de RSF, Robert Ménard.