En sus primeros cuatro meses, el Gobierno de Raúl Castro ha levantado prohibiciones que impedían a los cubanos hospedarse en hoteles, contratar líneas de telefonía móvil o adquirir reproductores de DVD y computadoras.
Junto a estas, se tomaron otras iniciativas de mayor alcance, como eliminar los topes salariales.
Desde hacía mucho tiempo, un período de sesiones de la Asamblea Nacional no levantaba tantas expectativas en la población.
La sesión, primera, desde que Raúl se instaló el pasado 24 de febrero y desde que Fidel Castro cedió todos sus cargos de Gobierno debido a su grave enfermedad, estuvo precedida de una semana de trabajo en comisiones parlamentarias, en las que los diputados realizaron un análisis inusualmente crítico de la realidad económica del país.
En el marco de esas comisiones, fueron anunciadas una serie de medidas que entrarán en vigor de inmediato.
Entre ellas está la liberalización de los permisos para que taxis y transportistas privados puedan trabajar en zonas rurales -licencias que estaban congeladas desde 1999- y la descentralización en el sector de la construcción, uno de los que atraviesan una situación más crítica, desangrado por el saqueo sistemático de recursos en las obras del Estado.
El proceso descentralizador sería similar al que tiene lugar en la agricultura, y que contempla el traspaso del poder de decisión a las instancias municipales.
Sin embargo, Raúl Castro reiteró las prioridades a las que se propone prestar la máxima atención: descentralizar la agricultura y entregar tierras baldías a los campesinos para producir más alimentos, hoy convertido en asunto de seguridad nacional; incrementos salariales para quienes más producen, con el objetivo de reactivar la economía, lo que incluye, entre otras cosas, permitir el pluriempleo; desatar una guerra al robo y a la ineficiencia estatal, y más aún a la burocracia que entorpece la aplicación de las medidas que se deben tomar.
Raúl Castro observó que el 75% de la población cubana vive en áreas urbanas, "lo que no quiere decir que el otro 25% trabaje la tierra".