Una expedición científica ha descubierto un increíble paraíso natural cerca de la costa de Ecuador desconocido hasta ahora.
El nuevo edén es el hábitat de decenas de posibles nuevas especies.
Entre estos animales se encuentran una serpiente que devora babosas, una salamanquesa tan diminuta que es más pequeña que la goma de un lápiz y hasta 30 nuevos tipos de ranas de lluvia.
Son tan especiales que ponen sus huevos en los árboles en vez de en el agua.
La expedición, coordinada por la organización Reptile&Amphibian Ecology International (RAEI), se llevó una enorme sorpresa al encontrar este nuevo ecosistema, situado en la montaña Cerro Pata de Pájaro.
Uno de los animales más llamativos es una serpiente que se alimenta de gasterópodos como las babosas. Su pariente más cercano habita en Perú, a 350 kilómetros de distancia.
El animal fue descubierto por uno de los voluntarios de la organización, una niña de 15 años que ayudaba a los científicos.
Las ranas de lluvia también asombraron a los naturalistas.
Estos anfibios ponen sus huevos en los árboles y no en el agua, como es habitual en esta especie, para permitir el desarrollo de los renacuajos.