Un grupo de exploradores de cuevas británicos, algunos de ellos pertenecientes a las fuerzas armadas de Gran Bretaña, expulsados de México por violar normas migratorias, regresaron a su país ayer sosteniendo que son inocentes y quejándose de maltratos.
"Desde el 25 de marzo fuimos detenidos por las autoridades mexicanas mientras investigaban nuestra condición migratoria", dijo a la prensa el jefe de la expedición, Mayor Steve Whitlock, en el aeropuerto de Heathrow en Londres.
"Durante este período y en general nuestro trato ha sido justo, aunque presentamos varias quejas a las autoridades de derechos humanos en México que se encuentran actualmente bajo investigación", agregó.
Whitlock se refirió específicamente a la privación de sueño y se quejó de torpeza burocrática de las oficinas gubernamentales mexicanas.
El grupo de 13 exploradores, que desató un enredo diplomático entre México y Gran Bretaña, fue expulsado el lunes luego de que seis de ellos quedaron atrapados en una de las mayores redes de cuevas del mundo, ubicada en la región central del país, al nordeste de la capital mexicana.
Luego de permanecer allí durante una semana, los seis exploradores fueron rescatados el 25 de marzo por buzos militares especializados que volaron desde Gran Bretaña. Los exploradores rechazaron la ayuda de rescatistas mexicanos.
El gobierno mexicano arrestó a los exploradores y los acusó de "haber dado imprecisiones y falsedades" en su declaración migratoria de ingreso al país.
También hubo especulaciones de que los exploradores estaban involucrados en diversas actividades clandestinas -incluyendo la búsqueda de uranio-, lo que Whitlock rechazó.