El feliz retorno a Rusia de los exploradores rescatados el sábado en el Artico puso ayer punto final a una expedición científica que estuvo a punto de tornarse en un drama tras romperse el campo de hielo que albergaba la estación Polo Norte-32.
Un avión de transporte "AN-74" procedente de la isla noruega de Spitsbergen (Svalbard) trasladó a los expedicionarios a su ciudad natal, San Petersburgo, donde fueron recibidos con vítores por sus familiares y amigos tras casi un año de separación.
Vladimir Kóshelev, jefe de la estación Polo Norte-32, explicó que a Rusia volvieron 11 de los 12 miembros de la expedición, pues el otro integrante, un científico bielorruso, volará desde Spitsbergen a Minsk.
También relató que otros dos integrantes de la expedición, los perros Chernish y Ryzhik que también fueron rescatados ayer entre los hielos, se han quedado en Spitsbergen. Las esposas de los rescatados prepararon platillos para la bienvenida.