Al menos 193 personas murieron a causa de una fuerte explosión en un yacimiento de gas natural del municipio de Chongqing, en el suroeste de China y el más habitado del país, que afectó a 28 núcleos urbanos.
El accidente ocurrió el martes por la noche en el yacimiento de Chuandongbei, cercano a la localidad de Kaixian, cuando uno de los pozos estalló y liberó gran cantidad de gas, aunque la agencia oficial de noticias china Xinhua no lo hizo público hasta ayer.
Los 65 trabajadores que se hallaban en el yacimiento en el momento de la explosión inhalaron el gas e hidrógeno sulfúrico y ocho de ellos fallecieron de inmediato tras ser trasladados al hospital.
El resto de las víctimas mortales, que incluye a mujeres y niños, son residentes en las aldeas de esa zona montañosa, que se encuentra a 337 kilómetros al norte del casco urbano de Chongqing.
“Estamos desbordados. Muchas personas han resultado envenenadas y otras sufren quemaduras graves”, señalaron fuentes hospitalarias en Kaixian, que cifraron en más de 200 las personas ingresadas.
Las autoridades han evacuado ya a más de 41,000 personas residentes en un radio de 5 kilómetros alrededor del yacimiento, propiedad de la Corporación Nacional de Petróleo.