. Un vehículo cargado de explosivos estalló ayer en un atestado mercado en el noroeste de Pakistán y mató a por lo menos 24 personas. Este nuevo ataque al parecer tuvo el propósito de vengar una ofensiva del ejército a lo largo de la frontera afgana.
La explosión, destinada a causar el máximo de bajas civiles, fue la tercera en tres días en Peshawar.