Al menos 27 trabajadores murieron cuando una planta de gas explotó en la mayor refinería de Argelia en la costa mediterránea, interrumpiendo la producción de crudo y gas, según informaron ayer las autoridades.
La poderosa explosión y consiguientes incendios devastaron el lunes por la noche el complejo petroquímico en la ciudad portuaria de Skikda, al este de la capital Argel.
Funcionarios en el lugar dijeron que creían que se debía a un accidente en el que una caldera de gas causó la explosión, que hirió a 74 personas, y cuya detonación se oyó a kilómetros de distancia y provocó la destrucción de tres plantas de gas natural licuado.
"La cifra preliminar de muertes es ahora de 27", dijo el ministro de Salud, Mourad Redjimi, a la radio estatal. Los equipos de salvamento todavía se encontraban revisando los escombros en busca de víctimas.
Un obrero francés y otro turco se encuentran entre los heridos, según los funcionarios. Casi 30 obreros todavía permanecían hospitalizados, la mayoría con quemaduras en la cara.
El presidente Abdelaziz Bouteflika, que recorrió el lugar del accidente y los hospitales donde están internados los heridos, dijo que se iniciará una investigación oficial de los hechos.
Por otro lado, dos personas murieron y al menos 52 resultaron heridas a causa de una gran explosión ocurrida ayer en una fábrica de productos químicos cerca de la segunda ciudad de Indonesia, Surabaya, informó la Policía.