Tres años después de los atentados del 11 de septiembre, dos vehículos explotaron ayer cerca de bancos de capital saudita y occidental en Yedá, en Arabia Saudita, mientras que la prensa de Medio Oriente denunció una vez más, en ocasión de este aniversario, la política norteamericana.
Según el ministerio del Interior saudita, las explosiones de Yedá, gran puerto del Mar Rojo, en el oeste de Arabia, no dejaron víctimas.
Quince de los 19 autores de los atentados del 11 de septiembre eran sauditas. La propia Arabia Saudita se convirtió en blanco de una ola de ataques.
Dos diarios de Riad han creado un sitio internet en inglés, en el que proclaman que las autoridades del reino no tienen ninguna responsabilidad en la tragedia.