Al menos tres filipinos han perdido la vida y otros 20 resultaron con heridas al estallar ayer, un artefacto en un autocar que salía de Manila, al final de un día lleno de incidentes y temores tras el grave atentado de la víspera.
“El autocar resultó seriamente dañado y tememos que haya bastantes víctimas”, indicó a los medios locales el coronel de la Policía, Dionisio Borromeo.
La Policía acordonó la zona en torno al vehículo, cuya parte trasera quedó destruida, lo que apunta a que la explosión ocurrió allí.
Según los artificieros, el explosivo parece que era una bomba de fabricación casera y estalló pasadas las 14:00 GMT.
El sargento Salvador Buenviaje, de la Policía de Quezon City, declaró que había entre 50 y 60 personas dentro del autocar y que, de las tres víctimas mortales, dos fallecieron con la detonación y el tercero en el hospital.
Buenviaje señaló que, según los testigos, la explosión en el autocar de la compañía Golden Highway Transit, con 70 asientos, que hacía la ruta Cubao-Malinta “no fue muy fuerte”.
Las víctimas mortales y los heridos fueron rápidamente trasladados a diversos hospitales del distrito de Quezon City, donde ocurrieron los hechos, y al MCU Hospital, en otra ciudad satélite de la capital filipina vecina a la anterior.
Este atentado surge al final de una jornada de incidentes y temores en la capital filipina, como consecuencia de las dos bombas caseras que estallaron en sendos establecimientos comerciales en la ciudad de Zamboanga, al sur de Manila, y se desactivaran otras dos más.
Los atentados en Zamboanga causaron siete muertos y cerca de 150 heridos, todos filipinos y en su mayoría con heridas leves.
Los cuerpos de seguridad anunciaron ayer que tienen a cuatro personas en la lista de sospechosos de haber colocado estas dos bombas y que actuarán en unos días.
Hasta entonces, la presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, que ayer visitó el barrio comercial zamboangueño donde estallaron los explosivos, solicitó a los medios de comunicación que no hagan conjeturas y esperen a conocer el resultado de las investigaciones.
“Responderemos a todas las preguntas cuando los cuatro sean arrestados”, dijo la mandataria al eludir revelar identidades.