Al menos seis explosiones se registraron ayer de forma simultánea y en distintos puntos de Bogotá, con el resultado de varios heridos, en el momento en que transcurrían las marchas de los trabajadores públicos que siguen una huelga general, en apoyo a la marcha que los indígenas llevan desde hace casi dos semanas.
Las explosiones, causadas por bombas de baja intensidad, se produjeron junto a la Embajada de Perú, en los centros comerciales Palatino y Ciudad Salitre, en el barrio residencial del Chicó, en el centro de la capital y cerca de una unidad militar del norte de Bogotá.
"Desafortunadamente se presentó una situación en la que han sido activados de manera simultánea varios artefactos explosivos, que parecen guardar una homogeneidad, colocados en cestas de basura.
Son explosivos de bajo poder de 250 a 500 gramos", dijo el director de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Rodolfo Palomino.
Por otro lado, la Policía desactivó ayer seis cargas explosivas en la carretera Panamericana, en el tramo por donde discurre la gran marcha indígena de protesta, al suroeste de Colombia.
El comandante de la Policía en esa zona del país, general Gustavo Adolfo Ricaurte, confirmó que en un paraje de la Panamericana que une los poblados de Santander de Quilichao y Caloto, por donde ya pasó la movilización de nativos, encontró algunas bombonas de gas con explosivos que habían sido robadas días antes.
Reinicio.
Unos 20,000 indígenas colombianos retomaron ayer su marcha de protesta hacia Cali, después de que rechazaran la propuesta del presidente colombiano, Álvaro Uribe, de reunirse con ellos el domingo en Popayán, departamento del Cauca.