- 20 años de cárcel sería la pena, pero al declararse culpable, la rebaja sería entre 46 a 71 meses, más una multa.
Cicig valora la admisión de culpa del exmandatario guatemalteco
- La Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) valoró la importancia de que el expresidente de Guatemala Alfonso Portillo se declarara culpable en Nueva York ante un tribunal federal estadounidense por un cargo de conspiración para lavar dinero.
- “A la Cicig le parece importante resaltar que el mismo (ex) presidente ha reconocido su culpa por uno de los delitos que se le imputan”, aseguró Diego Álvarez, portavoz de la Cicig, en declaraciones a Acan-Efe.
- Álvarez señaló que por el momento la Cicig no tenía más conocimiento de lo acontecido en Nueva York, por lo que prefería extenderse en cuanto tuviera la información completa.
- LaCicig participó como querellante, junto a la Fiscalía guatemalteca, en el proceso judicial en contra de Portillo en Guatemala, por la supuesta malversación durante su mandato (2000-2004) de $120 millones que eran parte de los recursos del Ministerio de la Defensa.
El ex presidente guatemalteco Alfonso Portillo se declaró culpable de asociación ilícita en una corte federal en Nueva York, al afirmar que aceptó $2.5 millones en sobornos para mantener el reconocimiento diplomático de Taiwán cuando él tomó el cargo más importante del país hace más de una década.
Portillo, quien gobernó Guatemala del 2000 a 2004, admitió la culpabilidad como parte de un acuerdo con los fiscales estadounidenses.
El exmandatario de 62 años se declaró culpable de un solo cargo de asociación ilícita para el lavado de dinero.
El acuerdo escrito precisa que él no apelará sentencia alguna que contemple de cuatro a seis años de prisión. La sentencia fue programada para el 23 de junio.
“Yo sabía entonces que lo que estaba haciendo estaba mal y me disculpo por mis delitos, tomo la responsabilidad de ellos y acepto las consecuencias de mis acciones”, dijo Portillo al juez federal de distrito Robert P. Patterson, en Manhattan.
Brian Su, director general adjunto de la Oficina para Asuntos Económicos y Culturales de Taipéi, dijo: “El gobierno de Taiwán ha manejado correctamente todos sus programas de ayuda exterior y ha dado siempre la máxima importancia al manejo adecuado de las ayudas por parte de los beneficiarios”.
Agregó que Ma Ying-jeou, presidente de Taiwán desde 2008, “rechaza la diplomacia de chequera”.
Con la ayuda de un intérprete español-inglés, Portillo leyó una declaración en la que describió su delito, diciendo que aceptó el dinero entre diciembre de 1999 -poco antes de asumir la presidencia- y agosto de 2002. Dijo que recibió el dinero en diferentes lugares de Guatemala.
“Sabía que, a cambio de estos pagos, utilizaría mi influencia para que Guatemala siguiera reconociendo diplomáticamente a Taiwán”, dijo Portillo.
El exmandatario expresó que acordó con banqueros guatemaltecos y otras personas transferir $2.5 millones a través de bancos en Estados Unidos. Reveló que ciertas ganancias fueron transferidas a cuentas en Miami y Washington DC, “a sabiendas de que estas transacciones fueron diseñadas en parte para ocultar y encubrir el origen y la propiedad del dinero”.
Portillo manifestó que sabía que algo del dinero procedente de Taiwán fue transferido a una cuenta en Europa y que dichos fondos se desembolsaron a varias cuentas y entidades financieras en Europa.
Patterson le dijo a Portillo que los pagos que aceptó no solo eran ilegales, sino inmorales. “Creo que es inmoral que el presidente de un país acepte dinero para continuar reconociendo a otro país”, dijo. “Pero inmoral no es lo mismo que ilegal”, acotó el juez.
Portillo dijo entonces que aceptar dinero para reconocer a otro país viola la ley penal guatemalteca.
El exmandatario reveló que sabía que todo el dinero de Taiwán procedía de una cuenta en el Banco Internacional de China en la ciudad de Nueva York.
El juez subrayó entonces que el hecho de que se usase el banco de Nueva York dio a la corte competencia sobre el caso.
Portillo fue extraditado a Estados Unidos en mayo y permanece bajo custodia de las autoridades norteamericanas. El abogado defensor, David M. Rosenfield, dijo al juez que Portillo ha estado detenido durante más de cuatro años, la mayor parte en Guatemala. No quedó claro de inmediato si todo ese tiempo o parte se le acreditará para reducir cualquier pena de prisión.
El juez advirtió a Portillo que es casi seguro que será deportado a Guatemala una vez que cumple su condena en Estados Unidos.
En un comunicado, Rosenfield calificó a su cliente de “una persona buena y decente, con un amor perdurable por el pueblo y el país de Guatemala”. Expresó que Portillo cometió un error, “una aberración en una vida que fuera de eso fue impecable”.
Añadió que Portillo estaba “realmente apenado y con remordimiento” y que estaba muy interesado en seguir adelante con su vida y “redimirse en todas las formas posibles”.