La policía de Zimbabue obligó ayer a salir de sus granjas a cinco familias, en la primera expulsión desde que expiró el plazo para que cerca de 3,000 hacendados blancos expropiados por la reforma agraria impulsada por el Gobierno abandonen sus tierras.
Seis funcionarios locales del llamado Comité de Identificación de Tierras, acompañados de policías de alto rango y siete soldados, visitaron las cinco propiedades, situadas en el sureste del país, y ordenaron a los hacendados y sus familias salir de las fincas, informó la Unión de Granjeros Comerciales (UGC).
Los representantes gubernamentales increparon a los granjeros debido a que estaban "violando las regulaciones de la Ley de Adquisición de Tierras" (Expropiación) dictada por el gobierno del presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, según la UGC, que cita a uno de los expulsados, quien prefirió permanecer en el anonimato.
Los policías se comportaron de manera "agresiva y amenazante" y, sin escuchar ninguna razón o argumento, advirtieron de que los granjeros y sus familiares serían arrestados si permanecían en sus tierras, añadieron las fuentes.