A un trabajador metalúrgico malasio, le fue extirpado un anillo metálico que había colocado en su pene para aumentarlo de tamaño, al quedar la pieza encajada tras una erección.
Cuando no pudo soportar el dolor, el hombre decidió acudir a un hospital del estado de Johor, en el sur del país, donde los médicos tuvieron que extraerle sangre y cortar parte de la epidermis para poder recuperar el anillo, informó hoy el diario local "The Star".
Fuentes hospitalarias afirmaron que el hombre se recupera de forma satisfactoria y recibirá hoy el alta médica.
Hace una semana, otro aspirante a incrementar el tamaño de su miembro viril, intentó el mismo estratagema, de nula eficacia pero aparentemente popular en Malasia.