El Gobierno mauritano extraditó a Libia a Abdalá al Senusi, jefe de los servicios secretos durante el depuesto régimen de Muamar al Gadafi, poniendo fin a meses de tensas negociaciones.
Al Senusi, que según el portavoz del Gobierno libio, Naser al Mana, se encuentra en buen estado de salud, fue entregado a una delegación oficial que, encabezada por el ministro de Justicia, Alí Ashur, llegó a la capital mauritana con total discreción.
Pocas horas después, quien fuera la mano derecha de Muamar al Gadafi desembarcaba en el aeropuerto de Matiga, en Trípoli, y era trasladado a la prisión de Hudba al Hudra, en el barrio de Salah al Din, bajo extremas medidas de seguridad.
Una vez bajo supervisión judicial, Al Mana no dudó en asegurar que la extradición de Al Senusi “es un paso hacia la estabilidad del país”.