El martes llegaron a Chile tres militares uruguayos extraditados por su presunta participación del crimen del químico chileno Eugenio Berríos.
Los oficiales Wellington Sarli y Eduardo Radaelli fueron recluidos en recintos militares por estar en actividad. El tercero, el coronel (R) Tomás Casella, vivirá en la Gendarmería.
Se trata de un hecho sin precedentes en Uruguay, que hasta ahora había rechazado la extradición de militares relacionados con crímenes en los gobiernos castrenses de la región en los años 70.