Disputa
Terroristas
- Xinjiang, fronteriza con Afganistán y Pakistán, está habitada por varias etnias musulmanas ligadas a los pueblos de Asia Central, como los uigures y, según el Gobierno chino, en ella operan grupos terroristas ligados a la organización radical islámica Al Qaeda.
Defensa
- Los grupos uigures en el exilio acusan a Pekín de usar el terrorismo como excusa para reprimir la religión y la cultura de este pueblo.
Conflicto
- Las tensiones entre los chinos y los uigures han estado latentes durante años, en particular desde los disturbios de 2009 en Urumqi, en los que perdieron la vida casi 200 personas.
Ataque
- El 1 de marzo, atacantes armados con cuchillos mataron a 29 civiles en la estación de trenes de Kunming.
Las autoridades chinas dijeron que dos extremistas religiosos perpetraron un ataque terrorista en una estación ferroviaria en la región occidental de Xinjiang mediante la detonación de explosivos, un aparente suicidio que mató además a otra persona e hirió a 79.
El ataque del miércoles por la noche en Urumqi fue el tercero de importancia de los extremistas yugures en los últimos meses contra civiles.
Estos ataques, dos de ellos fuera de la región, se desviaron de la práctica anterior de agredir principalmente a las autoridades locales en una insurgencia latente desde hace tiempo.
Una mujer de 57 años tratada en el hospital de medicina china tradicional de Xinjiang dijo que acababa de llegar de la provincia de Sichuan y caminaba frente al edificio para encontrarse con su hijo cuando ocurrió la explosión y cayó al suelo.
“Vi que tenía trozos de carne humana y sangre en mi pelo y mi ropa”, dijo la mujer, quien se identificó como Peng.
Sospechosos
La página oficial de internet del gobierno regional de Xinjiang dijo que la policía identificó a dos sospechosos con un historial de extremismo religioso, incluyendo uno de 39 años de la zona meridional de Xinjiang.
No llamó explícitamente un ataque suicida al atentado del miércoles en la capital de Urumqi, pero indicó que ambos detonaron explosivos en la salida de la estación ferroviaria y ambos perecieron en el acto.
El presidente chino Xi Jinping demandó tras el ataque una acción “decisiva” contra los terroristas.
El mandatario se encontraba en la región de Xinjiang en visita de cuatro días para resaltar el compromiso del gobierno a garantizar la seguridad en la región. No se aclaró si se encontraba en Xinjiang al ocurrir la explosión.
“La batalla para combatir la violencia y el terrorismo no permitirá ni siquiera un momento de alivio”, dijo Xi en unos comentarios publicados ayer en la portada del diario oficial y difundidos por la televisión del Estado.
El presidente chino pidió a las autoridades que no bajen la guardia, ya que la lucha contra grupos armados en Xinjiang es una labor a largo plazo.
La explosión ocurrió poco después de las 7 de la noche tras llegar un tren a la estación y al salir los pasajeros a una plaza cerca de una estación de autobuses.
Caos
Otro sobreviviente que se identificó como Liu dijo que la explosión tiró al suelo a mucha gente.
“Hubo caos. Todo el mundo fue presa del pánico”, agregó Liu.
La estación donde se produjo el ataque es una de las tres de Urumqi, y la mayor de Xinjiang.
La zona era preparada para una ceremonia de inauguración de nuevos servicios de enlace ferroviario con otras ciudades de la región autónoma, que al final acabó celebrándose ayer con éxito, si bien bajo un gran control policial y militar.