El piloto de un caza F-16 estadounidense bombardeó a soldados canadienses en Afganistán creyendo que se trataba de fuerzas enemigas que disparaban contra él, informaron ayer funcionarios de defensa. Cuatro canadienses murieron y ocho resultaron lesionados.
Se trata de los primeros canadienses muertos en una zona de combate desde que pelearon junto con los estadounidenses en la Guerra de Vietnam. Su unidad, el 3er Batallón de Infantería Ligera Canadiense Princesa Patricia, de Edmonton, Alberta, fue la primera unidad compuesta totalmente por canadienses que ha sufrido bajas en medio siglo.
Sin autorización, el avión de combate de la Guardia Nacional estadounidense lanzó una bomba guiada por láser, de más de 220 kilogramos contra soldados que participaban en ejercicios militares nocturnos cerca de la ciudad de Kandahar, en el sur de Afganistán.