Una corte de Miami sentenció ayer al colombiano Fabio Ochoa a 30 años de cárcel, luego que un jurado lo encontrara culpable en mayo de ser uno de los grandes proveedores de cocaína del mercado estadounidense en los 90.
Ochoa, de 46 años, sentado inmóvil y con los ojos cerrados, escuchó la sentencia del juez Michael Moore que lo condenó a 365 meses de prisión y una multa de 25,000 dólares.
Moore señaló que la sentencia está basada en "el enorme" involucramiento del acusado en la organización criminal que introdujo cerca de 30 toneladas de cocaína por mes en Estados Unidos a finales de la década del 90.
El magistrado dijo que también tuvo en cuenta los antecedentes de Ochoa como el máximo operador del ahora desbaratado cártel de Medellín, que en los 80 proveía cerca del 80% de la cocaína que se negociaba en el mercado estadounidense y era considerado entre las organizaciones criminales más violentas del mundo.
La defensa adelantó que apelará la sentencia bajo el argumento de que tener en cuenta los antecedentes de Ochoa, viola los términos de su extradición en 2001 y que Estados Unidos acordó no juzgarlo por crímenes cometidos con anterioridad a 1997.
Por su parte, el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), John Bennet, afirmó que la propuesta de los trabajadores no resuelve la crisis de la CSS. "Estoy seguro que la propuesta de la clase trabajadora no es la solución, pues ni siquiera los expertos nacionales saben qué es lo que se requiere", sostuvo.
Agregó que es necesario hacer análisis profundos y ejercicios en el tiempo a través de la herramienta actuarial, para lo cual hay que sentarse todos a buscar una solución.