Marinete da Silva, de 72 años, fue enterrada ayer en la localidad de Sao Bernardo do Campo en presencia del exmandatario Lula y su esposa, Marisa Leticia, ocho meses después de que le fuera diagnosticado un cáncer de pulmón.
La hermana del expresidente, quien se consideraba como una segunda madre para Lula ya que se encargaba de cuidar de sus hermanos cuando su madre se ausentaba para trabajar, era viuda y deja dos hijos.