Los habitantes de la ciudad chilena de Futaleufú protestaron por la falta de agua, cuyo suministro fue afectado por las cenizas emanadas del volcán, en la primera manifestación desde que comenzó la emergencia por la erupción del volcán Chaitén.
La falta de agua colmó la paciencia de los 500 habitantes que quedan en Futaleufú de un poco más de 1,800 que vivían en el poblado.
Los que salieron a las calles pitando sus vehículos y con carteles alusivos en protesta por la emergencia.
El descontento apunta a la Empresa de Servicios Sanitarios de Los Lagos (Essal), que suspendió la puesta en marcha de una planta purificadora de agua potable instalada por el Ejército argentino con el fin de abastecer el sistema local de distribución del líquido, contaminado por las cenizas.
La empresa sanitaria argumentó que primero debía analizarse la composición química del agua con el objeto de asegurarse de que no contamine o provoque daños en la red de cañerías y en la piel de las personas. "No estamos muertos señores, estamos vivos, así es que por favor no nos saquen los servicios necesarios de nuestra comuna, la empresa tiene que hacerse cargo de nuestra salud", dijero los manifestantes.